1932 Los
Millonarios. El primer equipo de River campeón del profesionalismo, un año antes se
habia ganado el apodo.
El gran Bernabé mandaba en el futbol argentino.
1937 El tercer título en la
era profesional para Los Millonarios y el primer bicampeonato. El de 1937 fue el último
laurel en la vieja cancha de Alvear y Tagle ya que un año más tarde se mudaría al Bajo
Belgrano, con el majestuoso estadio Monumental, a orillas del Río de la Plata.
Con la instauración
del profesionalismo en el fútbol argentino en 1931, River Plate seconvirtió en la
institución más importante del país y un modelo a copiar en el mundo. Tenía el número
más elevado de socios: 14.900, un estadio de lujo situado en las avenidas Alvear y Tagle,
en Palermo, y un porvenir glorioso.
Con la compra del wing derecho Carlos Desiderio Peucelle por 10 mil pesos se ganó el mote
de ¨Los Millonarios¨, y revolucionó el mercado de pases. En el primer torneo finalizó
tercero pero en 1932 invirtió 105 mil pesos en la adquisición de varios jugadores y
atrajo a multitudes a los estadios al ritmo de su primer título profesional.
El gran Bernabé Ferreyra (pagado en 35 mil pesos) causó una conmoción en el fútbol
argentino y con él, River formó un gran equipo. La Fiera -asi lo llamaban a Bernabé-
fue el goleador del campeonato con 43 conquistas (19 más que el segundo). River, que era
dirigido por Víctor Caamaño, igualó en la primera posición con Independiente por lo
que tuvieron que disputar un partido desempate en cancha de San Lorenzo, que finalizó por
3 a 0 a favor de River.
La primera victoria de River Plate sobre Boca Juniors en el profesionalismo fue en el
campeonato de 1933. El Millonario no había hecho una buena campaña pero con ese triunfo
por 3-1 sobre su clásico rival en la última fecha, se dio el gusto de impedirle a Boca
lograr el título.
En 1935 volvió a dar la nota en lo que se refiere a transferencias y pagó 37.500 pesos
por el mediocampista de Gimnasia y Esgrima La Plata, José María Minella. Además,
surgieron del semillero dos futuras estrellas: José Manuel Moreno y Adolfo Pedernera,
piezas clave para la conquista del primer bicampeonato (1936-1937).
Por la tercera fecha del Campeonato de 1936 River derrotó por primera vez a Boca como
visitante, con un 3 a 2. También lo venció en Alvear y Tagle, con lo que consiguió
postergar a su eterno rival en los dos partidos del año. El equipo de Emérico Hirschl se
adjudicó el título tras vencer a San Lorenzo por 4-2 en cancha de Independiente.
El del 37 lo consiguió con una eficacia del 85 por ciento, obteniendo 31 de los 34 puntos
en juego durante la segunda rueda. La figura estelar y goleador del equipo fue Moreno, un
jugador muy completo que es considerado por muchos como el mejor de la historia. Era el
último campeonato en la cancha de la avenida Alvear.
El 25 de mayo de 1938 River concretó un sueño: la inauguración del Estadio Monumental,
junto al Río de la Plata, en un partido que finalizó 3 a 1 frente a Peñarol de Uruguay.
También se mantuvo invicto en el Superclásico: 2-1 como visitante y 2-2 en Nuñez.
1939 sería el año que marcó el retiro del primer gran ídolo de la institución,
Bernabé Ferreyra, quien convirtió 187 goles en 185 partidos, y el debut de Ángel Amadeo
Labruna, acaso el máximo ídolo de la historia del club.
Una etapa con tres títulos, grandes compras y nuevas figuras fabricadas desde el
semillero. El modelo siguió a lo largo de los años con más laureles.
1940-1949 Le era
dorada
1940-1949 Félix Loustau en
acción en un superclásico ante Boca, equipo al cual le convirtió seis tantos. Wing
izquierdo de la Máquina, logró ocho títulos con River entre 1942 y 1957.
1947 Alfredo Di Stéfano era
veloz e incontrolable para las defensas rivales. En 1947, la Saeta Rubia, se consagró
campeón y goleador del campeonato con 27 tantos. Con el tiempo, se convertiría en uno de
los futbolistas más grandes del siglo pasado.
Los años brillantes del club fueron durante la década del 40, en la
cual los formidables teams de River Plate se vistieron de gala y pasearon su elegante
fútbol por todas las canchas del país.
El título de 1941 se lo adjudicó relegando a San Lorenzo por cuatro puntos. El conjunto
entrenado por Renato Cesarini fue tomando forma con la inclusión en el centro de la
delantera de Pedernera, por pedido exclusivo de Carlos Peucelle, un visionario del
fútbol. Además, goleó a Boca por 5 a 1 en Núñez y se consagró campeón en cancha de
Estudiantes de La Plata al ganar por 3-1.
Al año siguiente apareció ¨La Máquina¨, el mejor equipo del profesionalismo, que se
coronó ganador del Torneo en la Bombonera con el empate en dos tantos (ambos de
Pedernera) tras ir en desventaja de dos goles y con un hombre menos. Anteriormente, ya lo
había derrotado en el Monumental con 4 a 0 categórico.
Ése fue el equipo más brillante de todos los tiempos, tanto en lo colectivo como en lo
individual. Hacían bailar a los contarios con su famosa delantera integrada por Juan
Carlos Muñoz, José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, Ángel Labruna y Félix Loustau.
Labruna fue el goleador del Campeonato 1943 con 23 tantos, año en el que River fue
subcampeón y en el que le ganó como local a Boca Juniors por 3 a 1. En 1944 Moreno y
Bruno Rodolfi -centre half de La Máquina- se fueron a México, hecho que permitió la
incorporación de un volante central de lujo, Néstor Rossi, que venía de las divisiones
inferiores.
Los 25 goles de Labruna (goleador del año) en 1945 ayudaron al equipo para la obtención
de otro campeonato, el sexto hasta ese entonces. Además, ganó nueve partidos al hilo y
luego venció a Boca por 1 a 0 en Núñez. Ya para 1946, se produjo un hecho destacado: la
vuelta del ¨charro¨ Moreno al club. 40 mil espectadores colmaron el estadio de Ferro en
el partido que finalizó River 5 - Atlanta 1, con tres goles de Moreno. Aquella tarde, el
público ingresó al campo de juego debido al derribe de los alambrados y a la euforia
desatada.
El gigantesco delantero Alfredo Di Stéfano apareció como goleador en el año 1947, en el
cual River obtuvo nuevamente la gloria de ser campeón. Sus 27 tantos lo convirtieron en
el máximo artillero y fue muy bien secundado por Labruna, Moreno y Loustau. También,
derrotó a Boca por 2-1 que fue subcampeón.
La hegemonía riverplatense se diluyó al final de la década pero hubo sucesos
importantes en la misma, como los triunfos frente a Boca, primero en La Bombonera en 1948
y luego en Núñez en 1949 por 1 a 0 con gol de Labruna -máximo goleador en la historia
de los Superclásicos con dieciséis anotaciones-.
La del 40 fue la década dorada de la Institución Millonaria, la de los mejores
conjuntos, los más exquisitos y brillantes. Además del poder ofensivo, varios defensores
sobresalieron es esa época, tales casos de Yácono, Vaghi y Ferreyra. Aquella delantera
de la Máquina no tuvo la posibilidad de disputar Copas del Mundo ya que las guerras
impidieron las previstas para 1942 y 1946. Los próximos períodos también serían
envidiables.
1950-1959 El
apogeo Total
1954 El uruguayo Walter Gómez
apremia a Musimessi, arquero de Boca, en un goleada superclásica por 3-0 en 1954,
disputada en Núñez. El crack oriental se convirtió en ídolo riverplatense durante los
seis campeonatos que disputó. Ganó los títulos de 1952, 1953 y 1955
La inolvidable década
del 50 será siempre recordaba por la increíble marca que establecieron los equipos de
River Plate, que lograron cinco títulos en seis años. De no haber sido por 1954 -año en
el cual se cortó la racha triunfadora- el récord se mantendría aún vigente.
En 1950 los dirigentes compraron al delantero uruguayo Walter Gómez, un goleador muy
guapo y habilidoso, en 750 mil pesos. Nuevamente, venció a Boca en los dos partidos del
año, con sendas actuaciones brillantes del arquero más grande de la historia del club,
Amadeo Raúl Carrizo.
A partir de 1951 comenzó a gestarse el gran team que luego dominaría la década, con la
compra del wing derecho Santiago Vernazza (goleador del año con 22 conquistas). Ese mismo
año River desarrolló una gira ilustre por Europa que dejó seis victorias, siete empates
y tan sólo una derrota. Además, uno de los triunfos fue ante el Manchester City por 4 a
3 y de esta manera, el conjunto dirigido por José María Minella se convirtió en el
primer equipo argentino en ganar en Inglaterra.
Ahora sí, con Vernazza, Eliseo Prado -un volante del Semillero-, Walter Gómez, Labruna y
Loustau en la delantera, River se encaminaría a un nuevo bicampeonato (1952-1953).
Carrizo en el arco y delante de él, Alfredo Pérez, Lidoro Soria y Yácono. Y en el medio
jugaban Julio Venini y Héctor Ferrari.
Pese a no haber salido campeón en 1954, derrotó en los dos cotejos a Boca Juniors: 1-0
en la Boca con gol de Prado y goleada 3-0 en Núñez. A su vez, River era el club que
contaba con mayor cantidad de socios, 61.577.
Para 1955, repatrió a Néstor Rossi y contrató al zaguero Federico Vairo. Labruna era el
conductor y goleador del equipo y estaba muy bien auxiliado por Enrique Omar Sívori. Ese
año, se coronó campeón en La Bombonera tras vencer a Boca por 2-1 con goles de Labruna
y Roberto Zárate.
Lanús fue, curiosamente, el rival a vencer en 1956. Faltando seis fechas para la
conclusión del torneo, River lo derrotó 3-1 en el sur y se mantuvo arriba. En la primera
rueda había ganado el superclásico por 2 a 1.
River Plate logró su primer tricampeonato de la historia en 1957, y con él, cerró un
ciclo increíble. El último pergamino de la década del 50 consagró a Zárate como
goleador absoluto con 22 tantos. Otro hecho importante fue la goleada por 5 a 3 sobre Boca
en la vigésima quinta jornada en Núñez con gran labor de Labruna.
Durante esos tres años de reinado absoluto se mantuvo invicto en el Monumental, superando
la marca de Banfield de 49 partidos y desplegando un poderío categórico dentro del
fútbol criollo.
A partir de ahí, comenzó la historia negra de la institución que se prolongaría
durante dieciocho largos años y muchos sinsabores. Nuevamente, el cierre de la década
(como las dos anteriores) no fue el ideal para el club, que jamás pensó que la racha
nefasta duraría tanto tiempo.
El 12 de octubre de 1959 Ángel Amadeo Labruna se retiró del fútbol profesional a los 41
años. Su trayectoria en River fue excepcional con 292 goles -primero en la historia del
club- en 514 partidos. Regresaría como entrenador.
1960-1969 La
década maldita
1960-1969
Oscar Más está a punto de conquistar un gol con la banda roja. Es el segundo goleador de
la historia del club con 198 tantos. Pinino tenía una zurda espectacular y sus remates
eran violentísimos y muy bien dirigidos.
1968
Más de veinte años en el arco más grande del mundo. Amadeo Raúl Carrizo inventó la
función del arquero moderno y fue el primer arquero de renombre en usar guantes. Es, con
521, el jugador con más presencias en la historia del club y atajó 18 penales. Carrizo
ganó 7 títulos y se retiró en 1968 a los 42 años. El más grande del arco
Sin ningún lugar a
dudas, la década del 60 fue la más funesta en la historia del club, en la cual River no
logró ni un solo campeonato y se quedó con varios segundos puestos. Fue una época
basada en la búsqueda del ¨fútbol espectáculo¨.
En 1960 el presidente Antonio Vespucio Liberti decidió pagar la cifra récord de
2.500.000 pesos por José Varacka, entre otros jugadores. Pese a las importantes
inversiones, River se quedó con el segundo lugar, detrás de Independiente.
La gira que realizó River Plate por Europa en 1961 fue muy exitosa, ya que derrotó al
Real Madrid de Alfredo Di Stéfano y a la Juventus de Enrique Omar Sívori. Un año más
tarde, le ganó al Santos de Pelé en el Monumental por 2 a 1.
También en 1962, y con la contratación de Luis Artime -goleador del torneo con 25
goles-, los Millonarios se quedaron de nuevo con el segundo puesto. Pese a eso, venció a
Boca en Núñez por 3-1, tras convertir tres goles en cinco minutos.
River ganó la primera rueda del Campeonato 1963, pero el título se lo llevó finalmente
Independiente. Artime fue el máximo artillero con 25 conquistas. Otro gigantesco producto
de la cantera riverplatense fue la figura estelar del equipo y de la década, Ermindo
Ángel Onega.
Nuevamente, River estremeció el mercado de pases tras pagar la increíble suma de 33
millones de pesos por el uruguayo Matosas, además del otro oriental Cubilla. Pese a eso,
la sensación fue el juvenil puntero izquierdo formado en el club, Oscar Más.
Otros dos subcampeonatos obtuvo el club en 1965 y 1966. En el primero había ganado la
primera rueda y luego decayó en la segunda y en 1966 no pudo frente al Racing Club de
Juan José Pizzuti, al que venció y le cortó una racha de 39 partidos invicto. Además,
ganó en la Boca después de doce años por 3 a 1.
En 1966 llegó a la final de la Copa Libertadores de América en su primera participación
y la perdió frente a Peñarol de Montevideo por 4-2 en Chile, tras ir con una ventaja de
dos tantos. Daniel Onega, hermano de Ermindo, con 17 tantos se convirtió en el jugador
con más goles en la historia de una edición de Copa.
El 23 de junio de 1968 se produjo la mayor tragedia en la historia de nuestro fútbol: 71
personas murieron, en su mayoría por asfixia, y otras 66 resultaron heridas después de
un River-Boca en el Monumental. Ese mismo año, el conjunto de Núñez se quedó
nuevamente en la puerta de otro campeonato. Una grosera mano del jugador Gallo de Vélez
Sarsfield (ignorada por el árbitro Guillermo Nimo) que tenía destino de red, impidió el
festejo.
El 22 de diciembre de aquel 1968 se retiró del fútbol grande Amadeo Carrizo tras
participar en 521 encuentros (récord histórico del club), atajar 18 penales y lograr
siete títulos. Tenía 42 años.
Nuevamente, en 1969 fue subcampeón en los Campeonatos Metropolitano y Nacional. Chacarita
y Boca fueron los verdugos en estas ocasiones.
1970-1979 El
despegue definitivo
1970-1979
Daniel Alberto Passarella fue el defensor con más goles en la historia del fútbol
argentino, con 99 conquistas. Defensor rudo, caudillo, con muy buen cabezazo en las dos
áreas, ganó siete títulos como jugador y tres como entrenador. Gran pateador de penales
y tiros libres. El gran capitán, para todos.
1970-1979
Cabeza levantada, gambeta hacia adelante. Norberto Osvaldo Alonso y su zurda mágica para
causar daño al rival. El Beto ganó nueve títulos con la banda roja en el pecho. Jugó
372 partidos y marcó 149 goles. Ídolo de piez a cabeza, se retiró tras ganar la Copa
Intercontinental en 1986, como un ganador.
Los años del 70
marcaron un antes y un después en la vida de River Plate. A partir del bicampeonato de
1975 se consolidó como el club más importante y ganador del país y aventajó a sus
seguidores por varios cuerpos.
El Metropolitano de 1970 lo terminó perdiendo en manos de Independiente por un gol de
diferencia. Para el Nacional de ese mismo año, asumió a la dirección técnica el
brasileño Didi, impulsor del famoso ¨jogo bonito¨. Didi ascendió a varios juveniles
del semillero que luego serían piezas vitales a lo largo de los años, como los volantes
Juan José López y Norberto Osvaldo Alonso.
En 1971 River derrotó a Boca en el Metropolitano por 2-1 en cancha de Racing Club porqué
tenía su estadio clausurado. También lo doblegó por 3 a 1 en el mismo escenario por el
Nacional, en un recordado clásico debido a que River jugó con varios jóvenes frente a
los experimentados boquenses.
El superclásico más impresionante y cambiante de la historia se disputó el 15 de
octubre de 1972 en cancha de Vélez, por la primera fecha del Nacional. Fue victoria
millonaria por 5 a 4 tras remontar una desventaja de 2-4. También lo derrotó en las
semifinales, pero en la final no pudo frente a San Lorenzo.
En 1973 y apoyado en los goles de Más (goleador del Metropolitano con 17) River venció a
Boca por 3-1 en Núñez y luego 1-0 en Vélez por el Nacional. Carlos Morete (máximo
anotador del Metropolitano del 74 con 18) le anotó tres goles a Boca Juniors en la
victoria por 3-1 y fue un exponente del gol en los setentas.
Ángel Labruna volvió al club como técnico en 1975 para devolverle la alegría al pueblo
riverplatense. River contrató a Roberto Perfumo, Pedro González -entre otros- y
repatrió a Más del Real Madrid. Volvió a ganarle a Boca de visitante después de nueve
años por 2 a 1 (goles de Morete y Alonso) y se llevó la primera rueda del Metro del 75
por ocho puntos. Mantuvo la ventaja en la segunda y se consagró campeón en cancha de
Vélez ante Argentinos (1-0) con un equipo amateur. Por el Nacional, volvió a vencer a
Boca en la Ribera por 2-1 y se adjudicó el torneo al derrotar por 2 a 1 a Rosario
Central, en cancha de Newell´s, con goles de Luque y Reinaldi.
River disputó las finales de la Copa Libertadores de América de 1976 frente al Cruzeiro
de Brasil. En el partido desempate perdió por 3 a 2 en Chile.
El conjunto de Labruna retomó la senda triunfadora y se asignó el Metropolitano 1977
tras vencer a Boca en La Bombonera por 2-1 con goles de Daniel Passarella -el gran
capitán- y Pedro González, en tiempo de descuento.
Además, hizo nuevamente doblete en 1979 (Metropolitano y Nacional), dándole pie al
segundo tricampeonato de la historia que conseguiría en 1980.
La década del 70 fue inolvidable para el público millonario, tan necesitado de una
alegría. Regresó Labruna, y con él, los títulos. Las atajadas de Ubaldo Fillol, la
dura defensa de Passarella, Perfumo, Héctor López y Comelles, el mediocampo de Alonso,
Merlo y J.J. López, y los goles de Morete, Más y Pedro González fueron marca registrada
en aquella época -además de los triunfos en superclásicos-. Todavía existía una
cuenta pendiente que era la consagración internacional.
1980-1989
Llegan las Copas
1986
Norberto Osvaldo Alonso vence de cabeza a Gatti en la Bombonera y marca el histórico gol
a Boca con la pelota naranja, por el campeonato de primera división 1985/86. Aquella
tarde, inaugurada con la vuelta olímpica, River ganó 2 a 0 con sendos goles de Alonso.
1986
River Plate Campeón Intercontinental de Clubes 1986, tras derrotar por 1 a 0, con gol del
uruguayo Antonio Alzamendi, al Steaua Bucarest de Rumania, en el Estadio Nacional de
Tokio. De esta manera, aquel 14 de diciembre, el equipo de Héctor Rodolfo Veira cerró un
año espectacular e inolvidable ya que, anteriormente, había ganado el torneo de primera
división y la Copa Libertadores de América. Los once que llegaron a la cima del mundo.
Arriba: Gordillo, Gallego, Gutiérrez, Pumpido, Ruggeri y Montenegro. Abajo: Alzamendi,
Héctor Enrique, Funes, Alonso y Alfaro.
Hacia los inicios de
los años 80, River mantenía una notoria hegemonía por sobre los demás conjuntos del
fútbol argentino, pero todavía en el plano internacional no había inscripto su nombre
en la lista.
Con la obtención del Metropolitano de 1980, el equipo de River de Ángel Labruna se
adjudicó una nueva triple corona. Con dos goles de Ramón Ángel Díaz, un delantero
zurdo, veloz y definidor, dos más del uruguayo Juan Ramón Carrasco y otro de Ortiz,
River goleó 5-2 a Boca en la Bombonera. También lo venció en Núñez por 2-1 en la
segunda rueda.
Para 1981, la dirigencia millonaria realizó las incorporaciones de Mario Alberto Kempes
en 4 millones de dólares, Julio Olarticoechea y Américo Rubén Gallego. También el
técnico era nuevo, el gran Alfredo Di Stéfano. Con un Fillol implacable y una muy firme
defensa, River se alzó con el Nacional de ese año sin tanto brillo. Con un gol de Kempes
en Caballito, venció a Ferro 1-0 en la segunda final y sumó su decimonovena conquista,
pero sus finanzas quedaron hundidas.
1982 y 1983 fueron dos años de transición para River Plate, que necesitó desprenderse
de varias de sus figuras, que habían sido la base del exitoso ciclo de 1975-1981, en el
cual logró siete títulos en catorce torneos. Sin embargo, la incorporación del uruguayo
Enzo Francescoli del Wanderers, el retorno de Alonso de Vélez y la contratación del
técnico Héctor Rodolfo Veira fueron papeles decisivos para los años siguientes del
club.
River Plate se consagró campeón de la temporada 1985/86 apoyado en los goles de
Francescoli (goleador del torneo con 25 tantos) y Morresi, la solidez defensiva, con la
llegada de Oscar Ruggeri, el control en el mediocampo con Gallego, Héctor Enrique y Raúl
Roque Alfaro y las voladas de Nery Pumpido en el arco. En la primera rueda venció a Boca
Juniors en el Monumental por 1 a 0 con un zapatazo del lateral izquierdo Alejandro
Montenegro. Pero la nota la dio en la Boca en el triunfo por 2-0, que incluyó la vuelta
olímpica. En esa ocasión, Alonso convirtió los dos tantos del encuentro -el primero de
cabeza con la pelota naranja y el segundo de tiro libre- y fue la gran figura.
También en 1986 se adjudicó por primera vez en su rica historia la Copa Libertadores de
América, superando en las finales a América de Cali, Colombia. Ya sin Francescoli, pero
sostenido en las buenas actuaciones de Alonso y los goles del uruguayo Antonio Alzamendi y
Ramón Centurión se abrió paso para llegar a las instancias finales, eliminando a Boca,
entre otros. El gol de Funes en la segunda final hizo estallar a las 85 mil personas que
colmaron el Monumental. El 14 de diciembre derrotó por 1-0 con gol de Alzamendi, tras una
habilitación de Alonso, al Steaua Bucarest de Rumania en Tokio y se consagró Campeón
Intercontinental de Clubes. Ahora sí, en la cima del mundo.
En 1987 River goleó por 3 a 0 al Deportivo Alajuelense de Costa Rica e hizo suya la Copa
Interamericana, cerrando así un ciclo inolvidable. Ese año, se retiró Alonso en un
partido homenaje ante 80 mil almas riverplatenses, en Núñez.
Con Reinaldo Merlo como técnico, River se encaminaría hacia una nueva consagración en
la temporada 1989/90 y seguiría reinando en el fútbol local.
1990-1999 Campeón
del Siglo
1994 Golazo de Ariel Arnaldo Ortega a Navarro Montoya de Boca por el
Torneo Apertura de 1994. Es el segundo de la goleada por 3 a 0 en La Bombonera en el
único título invicto de la historia. Ortega fue el principal protagonista de los dos
triunfos superclásicos disputados en La Boca de 1994. Habilidad increíble, gambetas
indescifrables, goles de todo tipo para un jugador que volvió de Europa para ser campeón
y regalarle magia al público riverplatense.
La década del 90 fue
la más ganadora en la historia de River Plate con títulos nacionales e internacionales.
La clave del éxito estuvo en la contratación de técnicos que pasaron por el club como
jugadores, los cuales promovieron a muchísimos nuevos talentos de la fábrica de cracks
de River, el semillero.
Daniel Alberto Passarella asumió a la dirección técnica a principios de 1990 y en su
primer campeonato llevó al equipo hacia una nueva consagración. La temporada 1989/90 se
la quedó River gracias a los goles de Ramón Ismael Medina Bello y el gran mediocampo,
integrado por Gustavo Zapata, Leonardo Astrada, Héctor Enrique, Juan José Borreli y el
uruguayo Rubén Da Silva.
En 1991 retornó al club un consagrado goleador, Ramón Díaz. Con sus 14 goles (goleador
del Torneo Apertura) River se alzó con un nuevo título. Fueron fundamentales para ese
logro las atajadas de Ángel David Comizzo y las labores defensivas de Jorge Nicolás
Higuaín, Carlos Enrique y Fabián Basualdo.
También en 1991, River llegó a las finales de la Supercopa pero fue derrotado en Belo
Horizonte por Cruzeiro por 3-0 y se quedó a un gol de los penales, ya que en Núñez
había ganado por 2 a 0.
El Torneo Apertura de 1993 River lo obtuvo recurriendo al semillero y Passarella tuvo
mucho que ver en esto. Con Ariel Arnaldo Ortega como abanderado de los nuevos genios, las
buenas actuaciones del volante Sergio Berti y los goles de Medina Bello consiguió el
título en la última fecha del certamen.
En el Clausura 1994 River ganó en la Boca después de ocho años por 2-0 con una
majestuosa actuación de Ortega (un gol) sobre la punta derecha del ataque. Para el
Apertura, volvió al club Francescoli, quien luego se convertiría en la figura del equipo
de Américo Gallego, y en el goleador del torneo con doce tantos. Aquel conjunto, que en
la penúltima fecha goleó a Boca en la Bombonera por 3 a 0 con otra soberbia labor de
Ortega, se convirtió en el único campeón invicto en la historia de River, con doce
triunfos y siete empates.
La Copa Libertadores de América de 1996 se quedó en las vitrinas del Monumental tras el
triunfo en la final ante el América de Cali por 2-0, con dos goles de Hernán Crespo. Con
Ramón Díaz como entrenador, y con Francescoli, Ortega y Crespo en el ataque, River
alcanzó su segunda Libertadores.
Además, hizo suyo el Apertura 1996 con un juego contundente y lujoso. Sin embargo, no
pudo con Juventus de Italia (0-1) en la Copa Intercontinental.
River ganó los torneos Clausura y Apertura de 1997 (un nuevo tricampeonato) con los goles
del chileno Marcelo Salas y Francescoli, y apoyado en el despliegue de Juan Pablo Sorín y
la conducción de Marcelo Gallardo.
También conquistó la Supercopa 1997 derrotando en la final 2-1 a San Pablo, con dos
goles de Salas, y de esta manera cerró un ciclo inigualable: cinco títulos en un año y
medio. Al conjunto se lo conocía como ¨El equipo de Ramón¨.
Ya con nuevas figuras como el volante de enganche Pablo Aimar y el delantero Javier
Saviola (goleador del torneo con 15 goles y tan sólo 18 años), River fue campeón del
Apertura 1999, en cancha de San Lorenzo. Previamente, había derrotado a Boca en Núñez
por 2-0 con goles de Aimar y Juan Pablo Ángel.
2000-
River Plate cerró la década del 90 con un título y abrió el 2000 con un nuevo
bicampeonato. El Torneo Clausura se lo adjudicó bajo la dirección técnica de Gallego,
quien retornó al club después de seis años. El ataque conformado por Ángel, Saviola y
Aimar era un deleite para los aficionados.
2000...
El 25 de mayo de 2001 Un dia que el sentimiento fila india frente al
obelisco. Todos se hicieron uno, y llegaron al Monumental como si hubieran llegado a
Tierra Prometida.
El 10 de marzo de 2002 River humilla por 3-0 a Boca en plena
Bombonera por la sexta fecha del Clausura, que finalmente se terminaría adjudicando bajo
la dirección técnica de Ramón Ángel Díaz. En la foto, el misionero Ricardo Rojas
empalma el balón por sobre el cuerpo de Abbondanzieri y logra el último gol del partido.
El 25 de mayo de 2001
el Club Atlético River Plate cumplió cien años de vida -un siglo de gloria-
y lo festejó con ¨la caravana monumental¨. Más de 40 mil hinchas de River caminaron
desde el Obelisco (en el centro porteño) hasta el Monumental, transportando una bandera
de mil metros. El partido ante Peñarol de Montevideo cerró una fiesta inigualable, que
duró casi todo el día.
El 10 de marzo de 2002River goleó a Boca por 3 a 0 en la
Bombonera y se encaminó definitivamente hacia una nueva vuelta olímpica. Con
Ramón Díaz en el banco y Ariel Ortega como líder indiscutido dentro de la cancha, River
logró su trigésimo campeonato de AFA. Además, contó con las grandes presencias de los
juveniles Andrés D´Alessandro y Fernando Cavenaghi (goleador del Clausura 2002 con 15
tantos).
El 29 de junio de 2003River se alzó con su trigésimo
primer título de A.F.A., al derrotar por 2 a 0 a Olimpo, en Bahía Blanca, con
goles de Víctor Zapata y Diego Barrado. Con el ingeniero chileno Manuel Pellegrini como
entrenador, y con muchos chicos de las divisiones inferiores, como Andrés D´Alessandro
(máxima figura del torneo), Fernando Cavenaghi (goleador del equipo) y Martín Demichelis
(mejor defensor), River se encaminó a la consagración después de lograr una racha de
ocho victorias seguidas.
También serán recordados los primeros cuarenta y cinco minutos ante Boca (empate final
en dos), la goleada por 4 a 0 ante San Lorenzo y el 4 a 3 a Lanús, en el Sur, el día que
River saltó definitivamente a la punta, en lo que fue el mejor partido del certamen. Por
último, la joyita de D´Alessandro en el gol ante Gimnasia y el bombazo de Zapata, ante
Olimpo.
Además, fueron muy importantes Luis González, Ariel Garcé, Horacio Ameli, Eduardo
Coudet y Esteban Fuertes. La frutilla del postre fue el retiro del jugador más ganador de
la historia del club, Leonardo Astrada, quien dejó el fútbol con un título más.
El 16 de mayo de 2004el equipo de
Leonardo Astrada se coló definitivamente en la punta del Clausura al derrotar 1 a 0 a
Boca, en la Bombonera. El gol de cabeza de Fernando Cavenaghi terminó con el
invicto de Boca en la fecha catorce del torneo. River tuvo que esperara hasta la última
fecha para gritar Campeón por 32° vez en su rica historia.
El 27 de junio de 2004 River Plate empató en el estadio
Monumental 1 a 1 con Atlético de Rafaela y llegó al título ante
70 mil personas. Con los goles de Cavenaghi (con 9 tantos fue el goleador de
River), las vueltas de Marcelo Gallardo y Marcelo Salas y el toque de distinción de Luis
González y la excelente zaga central con Horacio Ameli y Eduardo Tuzzio, River fue el
mejor equipo del país y estiró a doce la ventaja en títulos por sobre Boca Juniors.
El 16 de mayo de 2004. River Plate derrotó a Boca Juniors por 1 a 0
en la Bombonera. El festejo de gol de Cavenaghi y sus brazos en alto. Tan alto como River. El 27 de junio de 2004. River logró su 32° título profesional.
Gallardo abrió la cuenta ante Rafaela en el estadio Monumental por la decimonovena fecha
del Clausura 2004.